Nuestro cuerpo tiene volumen, formas y curvas, pero el papel y la tela (que es donde vamos a trabajar) son planos. La moldería base es la herramienta técnica que nos permite traducir ese cuerpo tridimensional a dos dimensiones y, a través de recursos clave como las pinzas, transformar ese plano para que se adapte con precisión a cada forma del cuerpo.
Estas bases se pueden trabajar a partir de una tabla de medidas estándar o construirse a medida, de forma personalizada.
Existen 5 moldes base, cada uno representa a una parte del cuerpo en específico, cubriendo así casi la totalidad del mismo:
Un molde a medida es un calco exacto de la anatomía real de una persona específica: contempla sus particularidades, volúmenes y proporciones únicas.
Trabajar a medida va mucho más allá de tomar medidas; significa comprender de dónde sale cada línea y cómo se modifica en cada cuerpo. Te hace entender que una altura de axila o un talle de espalda no son números fijos de una tabla industrial, sino respuestas a una estructura corporal específica. Este conocimiento es la verdadera base para dominar la moldería y trabajar con soltura dentro de la diversidad corporal.
¿Para qué sirve dominar esta técnica?